jueves, 20 de julio de 2017

Envío de Trabajo final

Hola Daniela!
                     Mi nombre es Silvina. Yo hice el curso a distancia en la primera parte del año y ayer te envié por correo el trabajo final.
Perdón la demora. Vos sabés que lo tenía hecho hace un montón y aprobado también. Pero surgió una cuestión familiar por la que tuve que viajar y ausentarme de la ciudad y recién ayer pude hacer el envío. Espero que esto no ocasione molestias.
Perdón nuevamente.
Gracias por todo lo brindado en el curso. Fue de mucho provecho para mi labor docente.
Cariños
Silvina Lemos

viernes, 9 de junio de 2017

Trabajo final. Envio

Hola Daniela, soy Mauro Lesieur. Ya realice el envío del trabajo hacia el instituto, me dijeron que llegaría en 5 días hábiles aproximadamente

miércoles, 17 de mayo de 2017

EL CONEJITO BURLON

Había una vez un conejito dulce y tierno que vivía en el bosque en el hueco de un árbol, siempre que veía algún animal del bosque se burlaba de él.
Un día, estaba sentado a la sombra de un gran árbol, cuando se le acercó una pequeña ardilla y muy amablemente lo saludó: -¡Hola Sr.Conejo, buen día!, el conejo no respondió, la miró, le sacó la lengua y salió corriendo.
¡Qué maleducado!, pensó la ardilla, mientras se iba a su madriguera.
Más tarde el conejo se encontró con un osito que también lo saludó:
-¡Buenos días Sr.Conejo! pero de nuevo el conejo lo miró, sacó su lengua y salió corriendo. Así una y otra vez a todos los animales del bosque que iba encontrando en su camino.
Al ver la actitud burlona del conejo todos los animales del bosque decidieron darle una lección, se pusieron todos de acuerdo para no saludar al conejo, y así ocurrió, todos lo ignoraron, nadie le hablaba, no lo saludan y ni siquiera lo miraban.
Un día todos los animalitos  organizaron una gran fiesta en el bosque a la cual el conejo no fue invitado.
Abrumado ante esta situación y la falta de atención de sus compañeros, el conejo burlón decidió marcharse con las orejas bajas. A los animales les dio tanta pena el pobre conejo que decidieron ir a buscarlo e invitarlo a la fiesta, pero antes le hicieron prometer que nunca más haría burla a ninguno de los animales del bosque.
El conejo muy contento, prometió no burlarse nunca más de sus amigos del bosque.
Ese día en la fiesta se divirtió tanto tanto, rió a carcajadas, bailó y fue el conejo más feliz del mundo.
Y colorín…colorete este cuento es de juguete…
                                           
                                                 FIN
Moraleja: procura no burlarte nunca de la gente.
MARIELA UGUET - TALLER EL CUENTO EN LA ESCUELA -
TIZA Y PC - 1era CURSADA 2017 -



martes, 25 de abril de 2017

Una Cenicienta moderna

Había una vez una nena que vivía junto con su madrastra y sus dos hermanastras. Se llamaba Cenicienta. Ellas trataban muy mal a la niña, y la tenían todo el día lavando, cocinando, limpiando, planchando y haciendo las cosas de la casa. Cenicienta estaba cansada de su maltrato constante y de trabajar todo el día.
Una noche, de tanto trabajar, quedó dormida junto a la escoba en la cocina. Y de repente, por arte de magia…un hada se le apareció. Cenicienta, sin poder creerlo, abrió sus ojos bien grandes. El hada, con una sonrisa, le dijo que tenía que pensar un deseo.
Pensó, pensó y pensó durante varios minutos hasta que se le ocurrió una gran idea. Le pidió al hada una lista interminable de electrodomésticos. Luego de decir unas palabras mágicas y hacer muchos movimientos con su varita, aparecieron frente a ella: lavarropas, enceradora, lavaplatos, plancha, microondas, cafetera y hasta un robot que hacía todo lo que ella le pedía. Y TODO SÓLO USANDO UN CONTROL REMOTO!! Cenicienta no podía creer lo que estaba viendo.
Como la madrastra y las hermanastras no podían enterarse de lo sucedido, durante el día, ante la presencia de ellas, Cenicienta simulaba hacer las cosas de la casa….y aprovechaba cuando se iban de paseo o descansaban en sus habitaciones para que todos los electrodomésticos cobraran vida e hicieran los quehaceres de la casa.
Desde ese día, Cenicienta nunca más pasó cansancio porque con solo presionar un botón, tenía un robot o un artefacto que hacía las cosas por ella. Así, durante su tiempo libre, se dedicó a darse muchos baños de inmersión, leer revistas y coserse muchos vestidos para estar a la moda.
Y ustedes se preguntarán, qué pasó con la madrastra y sus hermanastras… Cansadas de ver que Cenicienta nunca se cansaba de todos los pedidos realizados, decidieron irse de su casa y buscar a Blancanieves. Ya no era divertido para ellas pedirle cosas a alguien que siempre respondía con una sonrisa.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado…

SILVINA INÉS LEMOS
CURSO: "El Cuento en la Escuela" – Aula33 – Tiza y PC – 
AÑO DE LA CURSADA: 2017

lunes, 24 de abril de 2017

De vuelta a casa….


Plumier

Pepita era una pequeña hormiguita muy aventurera, aprovechando que su mamá Doña Florencia fue a visitar a su tía a un hormiguero cercano, decidió asomarse y ver el exterior. Ella sabía que no debía hacerlo, pero movida por su curiosidad Pepita pensó… ¿y si solo salgo un poco, nada más hasta esa flor amarilla al otro lado de la calle?, tomó coraje y se dirigió fuera de su casa camino hacia la flor amarilla. Descubrió que aquella flor era aún más hermosa de cerca y a su derecha vio como caían unas ramas de un árbol y se movían lentamente por el viento, así pasó el tiempo y cuando quiso acordar ya estaba oscureciendo. De repente, se vio rodeada de unas luces que la encandilaban, empezó a correr asustada y no encontraba el camino a su casa, se metió por una calle y esa no era, las luces la perseguían y ella corrió para otro sendero, allí pudo ver la entrada de su casa, y finalmente llegó, su mamá la estaba esperando con cara de pocos amigos. Pepita aprendió y prometió que nunca más iba a salir sola y sin permiso de sus padres.

Pepita no sabía que las señoras luciérnagas amigas de su madre la habían visto que andaba distraída viendo las flores y decidieron darle una lección.



Norma Desiré Mesa, curso: "El Cuento en la Escuela" – Aula33 – Tiza y PC – 2017-
Plumier

domingo, 23 de abril de 2017

Lunes

Lunes
Abrió sus ojos, se puso lo primero que encontró, no pensó en nada y salió. El viento golpeó fuerte pero él no se amilanó. Siguió. Dos, tres, cuatro pasos. Se frenó. Pero esta vez, para sentir la mañana en la cara, como una caricia, como un mimo al alma. Retomó su camino. Poco a poco, fue percibiendo los aromas tempraneros. Sonrió. Sus recuerdos aparecieron. Esos recuerdos que no podemos soltar, esos que se aferran a uno de una manera inexplicable. Volvió a sonreír. Hojas y hojas, de distintos colores y texturas. Reflejan la llegada del otoño. Esa época del año que a él le encanta. Donde el frío no es tan frío y la mañana te ofrece un agradable paisaje. Continúa su camino. A lo lejos, se observan movimientos.  Los primeros ruidos, el día que comienza a asomar. Pero él, no. Se toma su tiempo, camina y piensa. Es su momento. Siempre lo mismo y siempre distinto.  Se detiene nuevamente. Cierra los ojos. Relaja. Disfruta. Siente. Lo necesita. Arranca. Ya está llegando. Se acerca. Está de regreso. Entra. Ahora sí. Ya puede comenzar. Otra vez, lunes.  
Luciana Vecchi, curso: "El Cuento en la Escuela" – Aula33 – Tiza y PC – 2017 -

sábado, 22 de abril de 2017

Tal vez, estés a un solo paso...

No sé si estará bien pero ahí va lo que salió!

Tal vez… estés a un solo paso
Sentada en un viejo bar del centro en una pequeña mesa junto a la ventana allí me encontraba. Mujer morena, de unos 30 años, pelo castaño y ojos grandes y profundos, al menos así me describen quienes me ven seguido en mi rutina diaria.
Era una tarde de sol en la que sus rayos traspasaban el vidrio del bar acariciándome el rostro.
Con mi café habitual en la mano y mirada perdida a la nada misma me encontraba ansiosa, un tanto preocupada, como esperando algo… o a alguien aunque sinceramente no entendía por qué.
El mozo del bar me despertó de mi letargo cuando trajo el resumen de la cuenta.
-         Gracias-  respondí en un tono monocorde y lábil que apenas se pudo escuchar.
El hombre asintió con la cabeza educadamente y volvió a sus labores.
Luego de pagar, me levanté y me dirigí a la salida del bar.  Mi rostro denotaba un rasgo de desilusión, un sentimiento ya conocido, como si me viniese acompañando por mucho tiempo.
En el trayecto a casa algo ocurrió. Perdida en mis pensamientos me choqué con una anciana que venía por mi mismo camino o yo en el de ella , depende desde donde lo veamos.
– Lo lamento mucho- le trasmití. - ¿Se encuentra bien?-
La anciana sólo me miró a los ojos y con una sonrisa me dijo: - No te preocupes……ya la encontrarás.
-         ¿A quién se refiere señora?- contesté un tanto desconcertada.
La mujer se dio media vuelta y continuó su viaje.
Pensando que a lo mejor la anciana no estaba en sus cabales seguí mi rumbo.
De repente algo llamó mi atención que me hizo detenerme… Era una plaza, una común y simple plaza pero tenía algo que no sabía describir qué era que me invitaba a ir. Tal vez ya había pasado por allí muchas veces, realmente no lo sabía sólo que algo hizo que detuviera mi camino y quisiera ir hacia ese lugar.
Al llegar elegí  sentarse debajo de un árbol que daba un poco de aire fresco justo enfrente de unos juegos de niños.
En eso un pequeña se me acercó y se sentó a mi lado. Miré a la distancia a ver si veía a sus padres sin éxito alguno.
-         Hola ¿dónde están tus papás?- pregunté a la niña.
La nena solo me observaba fijamente.
-         ¿Estás perdida?
La pequeña asintió con la cabeza aunque no se la notaba triste ni angustiada.
-         Te ayudaré a buscarlos, vení conmigo- le dije queriendo tranquilizar tal vez a mí misma.
La nena se levantó negando con la cabeza, se acercó a mí con los ojos bien abiertos y posó su mano en mi rostro regalándole una caricia que me hizo enternecer. Luego susurró a mi oído:
-         No te preocupes… cada vez estás más cerca.
En eso una mujer toma del brazo a la niña retándola porque se había ido de su lado. -¿Dónde estabas, Nahiara?-
Quedé inmóvil ante toda la situación y más aún cuando escuché ese nombre. Era mi nombre.
¿Qué estaba pasando? Imaginé que se trataba de una casualidad absurda, aunque mi corazón no paraba de palpitar mientras observaba la escena.
 La niña me regaló una sonrisa y siguió su camino con su madre.
Al pensar que ya eran suficientes cosas raras por un día me dirigí por fin a mi depto queriendo que nada me distraiga de mi destino. Sin embargo no podía dejar de pensar en los mensajes que había recibido.
Al llegar ya había caído la tarde y me dispuse a trabajar un poco en mi computadora. Abrí mi correo y encontré un nuevo mensaje del que no tenía remitente.
Era una historia… pero no cualquier historia… Era lo que había vivido dicho día y ¡con lujo de detalles!. La misma terminaba en que la protagonista "recibió un mensaje en su computadora y mientras estaba leyéndolo escuchó unas risas adolescentes que provenían de su balcón". Inmediatamente las risas llegaron a mis oídos.
-¿Me estaba volviendo loca? ¿Qué es lo que estaba ocurriendo?-
Con temor me asomé al balcón y para mi sorpresa observé una imagen que me trasnmitió mucha alegría.
Desde allí se veía el jardín de una casa y en él una joven que bailaba como si nadie la estuviera mirando. Bailaba feliz al son del movimiento del viento que la despeinaba a su andar. Se reía mientras jugueteaba con sus mascotas que la perseguían de un lugar a otro.
De repente dejó de bailar al verme. Me miró fijamente, lanzó una sonrisa al aire y gritó:
-         ¡Dale! ¡Está ahí! ¿Qué estás esperando?- Y siguió bailando como si nada…
Ante mi asombro entré enseguida y comencé a respirar agitadamente. Cerré los ojos muy fuerte y el miedo dominaba mi pecho.
De repente logré acallar mi mente, aguardé un momento en silencio. Mi respiración se hizo más melodiosa y pude escuchar a mi corazón.
Al abrir los ojos me encontraba frente a mi espejo y las lágrimas empezaron a brotar.
-         Te encontré…- me devolvió la imagen aquellas palabras que salieron de mi boca que dibujó una gran sonrisa en mi rostro.
Y allí estaba conmigo, conmigo misma, encontrándome después de tanto tiempo de búsqueda.

           Jimena Constanzo- "El cuento en la Escuela"- Aula33- Tiza y PC- 2017
                                                                                                   

viernes, 21 de abril de 2017

Noche en el parque

Noche en el parque
Detrás de sus lentes oscuros mira hacia el cielo, fija su vista en el sol y con desdén escupe hacia allí. Su saliva describe un arco perfecto y cae en el pasto como un solitario rocío. El astro le repugnaba, la luz solar le producía nauseas.
Sentada en el banco de la plaza, espera su momento favorito del día. Ve como el sol se oculta, disfruta verlo desaparecer lentamente, imagina que se resiste pero todo esfuerzo es en vano, finalmente es devorado por la noche. Una sonrisa de satisfacción se dibuja en sus labios.
Aparece la luna, siente los rayos plateados bañando su cuerpo, su piel se eriza y su sangre hierve. Su cuerpo se excita abrazado por la noche, la sensación de libertad la inunda completamente.
En la plaza, la oscuridad es total, los faros artificiales no alcanzan su ubicación como temerosos de romper su rito personal.
Una pareja de enamorados camina frente a ella, sus risas rompen la paz. No la notan. Los observa alejarse. Los huele. Se levanta lentamente. Sus colmillos se asoman. Está lista. Sus presas ríen despreocupados.

Mauro Damian  Lesieur . El Cuento en la Escuela" – Aula33 – Tiza y PC – 2017 -

viernes, 29 de noviembre de 2013

Cuento de Graciela Montes: "SAPO VERDE" - 2da Parte -

Hola a todos!!!!
Hoy tengo una noticia GENIAL!!!
Nos escribieron unos amiguitos enviándonos un montón de dibujos que realizaron con su seño que se llama María Angel Müller luego de leer el Cuento "Sapo Verde" de Graciela Montes.
Ellos son de 1er año de la EP N° 38 de Villalonga pcia de Buenos Aries.
Aquí sus producciones!!!!
Les agradecemos a su seño y a todos los chicos por visitar el BLOG y por mandarnos sus HEMOROS DIBUS!!!!
HASTA PRONTO!!!
Y los invitamos a participar del Blog de Papá Noel: http://navidad-papanoel.blogspot.com.ar/






















martes, 13 de agosto de 2013

Cuando la magia del cuento entra en las aulas...

"Cuando las aulas se inundan de palabras a la hora de narrar o leer un cuento , los alumnos atentos observan al orador, ese adulto que hará uso de su voz, de sus gestos y ademanes, invitándolos a viajar a mundos alternativos, imaginarios, llenos de magia, aventuras, suspensos e intrigas, en donde por un rato, serán trasladados hasta donde la voz los lleve, la imaginación cree, para involucrarlos en el relato, en donde tal vez sean parte, se crean ser protagonistas."

Comparto una experiencia re linda que tuve  éste año con las salas de 4 y 5 años.
Después de las vacaciones de invierno seguía el frío intenso siendo el tema de conversación en el momento de nuestro saludo inicial.
Una mañana se me ocurrió llevarles un video cuento que descubrí en YouTube que me encantó, además del relato simple y gustoso, el mismo lo realizaron alumnos de 3er año de una Institución de Chile.

Los invito a leer sobre la actividad, ver el video y disfrutar de las producciones realizadas por los chicos.

Las Focas Juegan y Aprenden con la compu

Me gustaría que compartan sus sactividades pedagógicas donde los cuentos fueron utilizados como deleite por la narrativa, para estimular aprendizajes y para producir textos o dibujos.

Pueden escribirme en educuentos@gmail.com

Gracias, Daniela.-